SÍ al Proyecto Chira-Soria

POR UN PLAN DE DESMANTELAMIENTO DE LAS CENTRALES TÉRMICAS DE JINÁMAR Y JUAN GRANDE

Iniciativa Sí a Chira-Soria promueve un pronunciamiento para desmantelar las centrales de fuel de Gran Canaria

El colectivo ciudadano de apoyo a la central hidroeléctrica reversible de Chira-Soria, ha remitido un escrito al consejero de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias, José Antonio Valbuena, así como a los distintos grupos con representación en el Parlamento de Canarias, para solicitar que se elabore un plan de desmantelamiento ordenado de las centrales térmicas de Jinámar y Tirajana, en la isla de Gran Canaria. Un negocio redondo y muy contaminante para la operadora italiana ENEL, accionista mayoritaria de Endesa, que recibió más de 760 millones de euros por el “sobrecoste” de la generación de electricidad con fuel en las Islas Canarias durante 2020, cuando las centrales que posee son obsoletas y se encuentran a punto de finalizar su vida útil.

El Manifiesto, que esperan que sirva para su debate en el Parlamento de Canarias y en los Cabildos Insulares, recoge que “el calentamiento global es el reto más importante al que nos enfrentamos, por mucho que algunos todavía piensen que no es relevante. Hay multitud de problemas importantes en la agenda de los gobiernos, pero desde luego el cambio climático es sin duda el principal o uno de los principales. El calentamiento global no es un problema provocado en otros territorios y países alejados, siendo Canarias una víctima pasiva. No es así. A pesar de que Canarias no cuenta con un sector industrial destacado, emite un 4% de los gases de efecto invernadero de todo el Estado y ha aumentado las emisiones de CO2 en más de un 50% con respecto a 1990”.

Por tanto, instan a que la “posición en esta cuestión debe ser activa y ejemplar y guiar todas nuestras decisiones económicas y políticas”.

El colectivo ciudadano recuerda que “la Agenda 2030 adoptada por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas tiene entre sus puntos combatir el cambio climático. Y en todo el planeta, actualmente gobiernos, empresas y organizaciones sociales lo han comprendido perfectamente, y se buscan estrategias para intentar mitigar los efectos de este cambio climático, con más o menos premura. Precisamente, la necesidad de llevar esta batalla con premura es lo que lleva a promover importantes proyectos por su importancia estratégica como el proyecto Chira-Soria, con el objetivo de que la penetración de renovables dé un salto trascendental, pudiendo sobrepasar el 50% de la generación total de energía eléctrica en Gran Canaria de manera continua”.

Para lograr el aumento progresivo de electricidad de fuentes renovables, la Iniciativa Ciudadana insiste en que es “precisamente, la continuidad es el principal objetivo de este proyecto, pues uno de los puntos débiles de las renovables es su falta de constancia y por consiguiente la necesidad de almacenamiento y de esto trata Chira-Soria: que la prevista multiplicación por cuatro de la potencia instalada de aerogeneradores y de placas fotovoltaicas genere energía que se pueda aprovechar siempre y en todo momento para consumo real y que no se pierda por no poder ser absorbida por el sistema eléctrico”.

Los promotores de la iniciativa consideran que “sin embargo, de nada serviría todo este esfuerzo inversor en renovables y continuidad del suministro si paralelamente no logramos disminuir drásticamente el consumo de combustibles fósiles (fuel-oíl, carbón y gas) en la generación eléctrica, que usamos para la producción de energía y la desalinización de agua, pues son precisamente estos los principales generadores de gases de efecto invernadero en Canarias”.

En el caso de Gran Canaria, recuerdan que “actualmente, el 84% de la generación eléctrica proviene de las centrales que funcionan con combustibles fósiles, Jinámar y Juan Grande, y es aquí donde hay que actuar, en forma de un plan de reducción del uso de estos combustibles altamente contaminantes y la sustitución de estas plantas por un nuevo parque de generación renovable de manera ordenada y garantizando el suministro”.

La situación monopolística de la producción eléctrica en Canarias, con un plus que paga el conjunto de españoles y españolas, es el centro de la crítica de Iniciativa Ciudadana, así como desmonta el discurso de quienes están en contra del proyecto Chira-Soria por su coste (400 millones de euros): “Estas centrales pertenecen ambas a Endesa, filial de Enel, compañía de titularidad estatal italiana. Esta compañía recibe una subvención del Estado español como compensación por el sobrecoste que representa la generación de electricidad en Canarias y otros territorios insulares y extra peninsulares. En 2020, Endesa percibió 1.311 millones de euros por este concepto (según los datos publicados por la CNMC), lo cual supone más de un 60% de la facturación en las islas. Concretamente, el cobro por la generación fósil en Canarias ascendió a 767,5 millones de euros por unos grupos de producción eléctrica obsoletos y prácticamente al fin de su vida útil”.

Para este colectivo, “Dada esta situación de insostenibilidad doble, tanto ambiental como económica, la Iniciativa Ciudadana “Sí al Proyecto Chira Soria” solicita que, a la mayor brevedad, se presente a la ciudadanía canaria la exigencia de un plan progresivo de desinversión y desmantelamiento de estas centrales, hasta alcanzar su cierre definitivo, que se traduzca en la disminución drástica de los combustibles fósiles utilizados como materia prima para la generación de electricidad y, de este modo, desplomar el actual volumen de emisiones de CO2”.

Los ciudadanos que conforman la iniciativa señalan ser “conscientes de que dicho proceso está íntimamente ligado a la instalación de nuevas fuentes de generación de origen renovable, con sistemas de continuidad del suministro como sería el caso de Chira-Soria. Pero si no se toman medidas que fuercen al monopolista Endesa a desmantelar el parque de generación térmico, seguirán persistiendo los problemas tanto ecológicos como económicos, además teniéndolo que hacer con un lapso temporal tan corto como es 2029, fecha en la que la Comisaría de Competencia de la UE ha establecido la “caducidad” del actual modelo de compensación de sobrecostes de generación”.

Este colectivo advierte en su Manifiesto que “Quedan muy pocos años, apenas una década, para hacer una “revolución energética” en la que los poderes públicos y reguladores ya han empezado a tomar decisiones, siendo pioneros en la extensión e implantación de nuevas tecnologías que permitan reducir drásticamente la huella de carbono. No podemos esperar a agotar este plazo, pues la emergencia climática es real y los plazos de actuación son muy cortos, para evitar catástrofes de la vida humana y de las demás especies en la tierra”.

Por todo ello, “pedimos a los distintos grupos políticos de esa institución, estar a la altura del esfuerzo que está dispuesto a hacer la sociedad por disminuir de forma drástica el consumo de combustibles fósiles para acabar cuanto antes la emergencia climática en que vivimos. Es importante que la ciudadanía no se encuentre con una posición pasiva por parte de las instituciones de aceptación de los planes del monopolista, que lógicamente pretende conciliar su desmantelamiento y cierre de acuerdo al mantenimiento de sus márgenes de beneficios, y no de acuerdo a los intereses de la sociedad, que son avanzar lo más rápidamente posible hacia el fin definitivo del uso del fuel-oíl en el sector de la generación eléctrica, uno de los sectores claves de emisión de efectos invernadero”.

El manifiesto finaliza con la esperanza de que “se acoja esta petición, teniendo en este grupo a uno de los más firmes aliados para la descarbonización real y completa de las Islas Canarias”.

 
 
INICIATIVA CIUDADANA “SI AL PROYECTO CHIRA SORIA”